17 de julio de 2008

Kuala Lumpur

Hacía tiempo que estaba esperando este viaje, y la ciudad me ha sorprendido porque no era como yo me la esperaba. Es la segunda ciudad desarrollada que visito, después de Singapur, pero esperaba un mayor desarrollo en algunas zonas de la ciudad.
Como seguro todos sabréis, Kuala Lumpur es la capital de Malasia y tiene las torres gemelas mas altas y a su vez el segundo edificio mas alto del mundo llamadas Torres Petronas. Las torres son tan impresionantes, que al poco rato de salir con el taxi del aeropuerto ya empezábamos a verlas en el horizonte, y es que el aeropuerto está a cincuenta kilómetros de la ciudad.
Nuestro gusto por la ciudad fue subiendo y bajando según paseábamos por una zona u otra, al principio descendió mucho, pero finalmente se hizo con nosotros.
También ha sido el primer viaje en el que no he podido disfrutar de la comida típica, pero acababa de salir de estar un par de días en cama con problemas de estómago, es lo que tiene vivir por esta zona del planeta.

Llegamos un viernes por la noche con tiempo para dejar las mochilas y salir a la calle principal a cenar y tener una primera toma de contacto. Mi primera sorpresa que desconocía fue ver que la mayor parte de la población son de religión islámica, por lo que se podía ver a muchas mujeres con el velo sobre la cabeza y en ocasiones tapadas hasta los tobillos.

El sábado por la mañana fuimos buscando el barrio chino y tras unas vueltas desorientados llegamos a Petaling Street, que es un poco como el Pat Pong o un pequeño Chatuchak en Tailandia y que consiste en unas pocas calles llenas de puestos y tiendas donde comprar todo tipo de cosas a buen precio.

A pesar de lo pequeña que era pasamos allí toda la mañana y yo me compré una cazadora que llevaba tiempo detrás de ella.

Cuando hubimos llenado nuestras manos con bolsas pensamos que lo mejor era ir al guest house a descargar, pero por el camino nos encontramos con un templo donde se estaba celebrando una boda y entramos a espiar un poco.
Empezó a atardecer y nos dimos cuenta que habíamos tardado demasiado en ver de cerca la mayor atracción de la ciudad, a pesar de que se ve casi desde cualquier punto de la ciudad, pero no fuimos directamente. A las Torres Petronas se puede subir pero solo hasta la pasarela que está a mitad de altura, pero hay otra torre llamada KL Tower a la que se puede llegar mas arriba y es la cuarta torre de comunicaciones mas alta del mundo. Al tener una cabeza circular puede verse una vista fenomenal de toda la ciudad y desde allí contemplamos el atardecer y el anochecer.
Y ya no pudimos esperar mas para ir a ver las torres. La verdad que son impresionantes y muy bonitas. Me hizo pensar mucho en cuanto se parecerían a las caídas torres de Nueva York.

Luego decidimos entrar porque hay un gran centro comercial justo debajo de las torres donde están todas las mejores marcas y un precioso hall de entrada. Lo recorrimos entero y cuando salimos aún nos quedamos un buen rato tumbados contemplando la mole que se alzaba ante nosotros.

El domingo volvimos a ir a contemplar las torres pero esta vez por el día y seguimos el camino hacia otras partes de la ciudad. Primero pasamos por la fachada del edificio histórico del Sultán Abdul Samad que está enfrente del Parque de la Independencia donde se izó por primera vez la bandera malaya a las doce de la noche del 30 de agosto de 1957 tras ser aprobada la independencia por el gobierno británico que tenía al país colonizado.
Después nos fuimos a pasear a los jardines del lago al oeste de la ciudad y a la salida pasamos por la Mezquita Nacional donde pasamos un buen rato charlando con una mujer voluntaria que nos intentó explicar algunas cosas que no teníamos claras sobre el islam como el tema del velo y por último nos dio un libro donde explicaba todas aquellas cosas que los no islámicos desconocemos, pero he de decir que no nos aclaró algunos temas, no se si por falta de compresión al leerlo en ingles o por las contradicciones que encontramos.

¡¡Espero que os haya gustado tanto como a mi!!
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