viernes 15 de agosto de 2008

Fin de la aventura asiatica

Ya sabía antes de empezar que esto tenía fecha de caducidad, pero ha sido mas duro de lo que yo pensaba, y es que mi estado de animo ha pasado de estar un poquito cansado de la ciudad y querer que algo cambiara a no querer irme de este magnifico país y dejar las cosas como están.

Este año ha sido increíble en todos los aspectos y no lo olvidaré nunca ya que me llevo un trocito de Tailandia y de Asia en mi corazón. La gente, la comida, las montañas, las playas, los templos, el tiempo, los rascacielos, las chabolas, los masajes, el budismo, la música, la noche, el día, los taxistas, los tuk-tuks, los mercados, los elefantes, la selva y hasta el tráfico y la polución me ha embrujado y cautivado y espero volver pronto para ver su evolución y espero ver mucho mas desarrollo estructural pero no personal y que no se borre la sonrisa a esta maravillosa gente.

La primera despedida fue en la oficina. Fuimos todos a comer a un bufete al Taipan Hotel donde me regalaron un par de camisetas.
De izquierda a derecha: Kiko, yo, el hermano de Elena y ella misma, Mayura, Chat-Uma, Teresita, David, Loreto, Adriana, Leticia y Lili. En resumen, toda la oficina.

De las siguientes despedidas no tengo fotos, pero ya os podeis imaginar que me despedí de los bares y discotecas, de los masajes, de todos los compañeros y amigos que he encontrado en esta tierra, de los mercados y por último del querido aeropuerto internacional Suvarnabhumi de Bangkok que tantas veces he pisado durante este año tanto para ir a conocer otros rincones de este planeta como para ir a recoger a la gente que se ha atrevido a venir a verme y que no han sido pocos.

En fin, que ahora empiezo una nueva etapa en Madrid de la que también estoy ilusionado y a donde vuelvo con un trabajo fijo, y que según me cuentan desde España soy un afortunado dada la situación actual.

Espero volver en unos años y ver como ha evolucionado este magnífico país y recordar viejas aventuras.

Sawadee Khrap Krung Thep!!!!!

domingo 10 de agosto de 2008

Ao Nang

Cuantas vueltas le he dado a este viaje, que si iba, que si no iba, que si me iba a otro sitio,.... Mi novia ha venido otra vez a verme porque soy un novio buenísimo, pero esta vez con nuestra amiga malagueña Kati, y como les apetecía playa pues eah. El problema es que en esta epoca del año (desde finales de Mayo hasta finales de Septiembre) es temporada de lluvias en Tailandia y sobre todo en la costa del Mar de Andaman (la costa oeste de la trompa del elefante que parece formar Tailandia), en la costa del Golfo de Siam dicen que ahora es buena epoca y no llueve, pero seguro que recordareis mi reciente visita a Koh Tao, que está precisamente en este golfo, y que acabe abandonando bajo la lluvia, así que con esto del cambio climático ya no sabes cuando ni donde te puede llover, y después de darle mi vueltas y pensar otras miles de alternativas dije "a comer estiercol" y nos lanzamos.
Tuvimos muchísima suerte e hizo sol cuando estuvimos en la playa y se oculto un poco cuando fuimos a la selva.

Voy a explicar un poquitín la zona antes de meterme en materia. Ao Nang pertenece a la provincia de Krabi y al contrario de la mayoría de las playas que hay en este país y a las que he ido esta no es una isla, sino una playa, por eso koh significa isla en tailandés y ao playa. Pero lo curioso es que esta gran playa no es muy frecuentada, y no por no ser bonita porque tiene un agua muy transparente, sino porque es el punto de salida hacia otras playas mas bonitas o islas. Esta zona es caraterística por la forma de sus montañas muy escarpadas, por sus riscos y por los peñascos que emergen del agua como salidos de la nada. Es uno de las zonas favoritas para los escaladores para venir a practicar.

Bien, pues salimos el domingo a medio día de Krungthep (nombre tai de Bangkok) así que cuando llegamos todavía tuvimos que coger una furgoneta hasta Ao Nang que tarda unos cuarenta y cinco minutos, con lo que solo tuvimos tiempo de dar un paseo por el pueblo, y mis mujeres se portaron muy bien a pesar de las tentaciones que hay a cada paso con tiendas llenas de todo tipo de cosas a precios inimaginables en Europa.
Al día siguiente primera excursión. Como os he explicado antes, cogimos un speed boat (una lancha con dos pedazo de motores fueraborda y con capacidad para unas veinte personas) en la playa e hicimos la ruta por las cuatro islas (Koh Gai o Chicken Island, Koh Poda, Bamboo Island y Koh Khai). El sistema de ir en un viaje organizado y que solo nos dejaran cuarenta minutos para estar en cada sitio no me gusta mucho, pero reconozco que es el mejor sistema para visitar unas cuantas islas preciosas, y además nos pararon en otros dos sitios en alta mar donde estuvimos haciendo snorkeling con cantidad de peces preciosos y corales de colores.

El día fue agotador de tanto ir de un sito para otro, bañarte aquí y alla y el madrugón que nos dimos. Por la noche cenamos en restaurante tai muy bien decorado y luego nos tomamos una copa.

Ya que habíamos ido a la playa el segundo día hicimos otra ruta en speed boat, pero esta vez por los alrededores de Koh Phi Phi, que para mi gusto es donde mejores playas he visto, con arena fínisima y agua azul turquesa y transparente con palmeras llenas de cocos. Por segunda vez me encantaron las playas, pero el gentío lo enturbiaba un poco, ya que en la epoca de verano se llena todo de gente, aunque nos llevaron a un par de islas donde no seríamos mas de quince personas.

En la noche cenamos una buena mariscada fresca en un restaurante que tenía una terraza con vistas al mar.

El tercer día lo dedicamos un poco mas a la aventura, así que tomamos dirección opuesta al día anterior y nos adentramos en la selva. Allí nos subimos a unos tranquilos elefantes que nos dieron un paseo muy relajante.

El guía que teníamos nos explico que allí mismo se había rodado una escena de la película La playa en la que Leonardo dicapio corre por un cultivo de marihuana. Nos explicó que a pesar de que la droga está prohibida en Tailandia, el cultivo era real, y que tras el rodaje toda la plantación fue quemada, así que ya me imagino como se correía la voz y el día que se quemó debían estar allí todos los hippies colocandose con el humo que saldría y al final se debió montar una buena fiesta. Después de tanta aventura nos merecíamos un descanso y nos dimos unos buenos masajes de pies y después tai, así que estuvimos metidos en el local casi dos horas, pero al rato salio otro tio que estuvo allí cuatro horas!!! y la masajista tuvo que marcharse a su casa a descansar porque ya no sentía los brazos.

Y ahí acabó nuestro viaje veraniego.

martes 5 de agosto de 2008

Cumpleaños Myriam

En esta ciudad hay mucha envidia, así que después de celebrar mi cumpleaños Myriam tuvo que hacer lo propio con el suyo, jejeje. Y como celebrar un cumpleaños en Tailandia? Pues con una cena a la española. Myriam se curro una paella, pero esta vez había importado de España el colorante a través de sus hermanos, encargo un par de tortillas de patatas del mejor restaurante español de Bangkok, su hermana hizo unos huevos rellenos, pusieron embutido con jamón, chorizo y lomo y nosotros llevamos el vino, así que ya os podeis imaginar el atracon a comer que nos pegamos. Los asistentes fueron los habituales: Myriam a la cabeza acompañada de su hermana, Manu, David, Elena, Jorge, Yoshi (compañero del banco de Myriam) y su novia (lo siento pero no recuerdo el nombre), Leticia, Adriana y un amigo de estas que estaba de visita por la zona, como suele ser habitual ya que por aquí viene todo el mundo.

La cena transcurrió tranquilamente charlando con unos y otros. La comida no pudimos terminarla porque era demasiada a pesar de lo buena que estaba, pero la bebida.... casi tenemos que acabar pidiendole al vecino aunque fuera mata cucarachas.
Le regalamos una falda que le había gustado días atrás en una tienda cercana, porque cuando no sabes que regalar a una chica.... con eso nunca fallas ;)

Así que como no nos ofrecían nada que nos convenciera para quedarnos mas rato pues nos fuimos con la música a otra parte.

¡¡¡¡FELICIDADES TRONQUITA!!!!

martes 29 de julio de 2008

Simple Plan Vs Travis

Parecía que por esta ciudad no venían mucho grupos pero al final va a resultar que he ido a unos cuantos, obviamente no a tantos como en Europa, pero alguno se ha dignado a venir a vernos. Y los últimos han sido Simple Plan y Travis, en un mismo concierto.
Simple Plan, para quien no lo conozca hace un rock-punk para skaters y Travis un britpop mas tranquilo, aunque en el concierto metieron mucha caña. En el descanso del concierto llegó la inevitable conversación sobre quien es mejor de los dos grupos entre Manu y yo que acabó en empate técnico.

Fuimos Myriam y su hermana, Elena y su hermano, Manu y Por que es una compañera de Myriam y Manu, la cual nos consiguió tres entradas gratis y, no se muy bien si gracias a ella o por picaresca española, conseguimos entrar todos a la zona baja justo en frente del escenario y mas cara.
El primero en aparecer fue Simple Plan que nos hizo botar durante gran parte del concierto y aprovecharon para presentar su nuevo disco. Luego, y tras salir y recargar con mas cervezas para seguir disfrutando del concierto, empezaron Travis que me sorprendió con un concierto muy animado y donde acabamos dando saltos. Como ya nos suele pasar en cosas de este tipo, nosotros eramos el espectáculo debajo del escenario, porque no dejábamos de saltar y bailar y los tais, que son bastante sosos, no dejaban de mirarnos y algunos hasta nos hacían fotos.


Cuando terminó el concierto y con marcha en el cuerpo pensamos que lo mejor era ir a Kao San a tomarnos una copa porque ya estabamos llenos de tanta cerveza. Como es habitual cada vez que vamos a esa zona estuvimos en la discoteca Gazebo donde seguimos escuchando al grupo de música de turno que en esta ocasión, porque es raro que sea así, no me convenció mucho.

Cuando el cansancio se metió en nuestro cuerpo nos fuimos a casa.

sábado 26 de julio de 2008

Grandmaster Flash

El viernes me dijo David que no me perdiera un concierto que había el sábado pero con las prisas no me explicó bien de quien era, y el sábado decidimos Manu y yo ir, aunque el si lo conocía.
Pues resulta que era el padrino Grandmaster Flash considerado el creador del scratch y del Hip Hop allá por los años ochenta. Incluso a entrado en el Hall of Fame del rock and roll por su influencia en este genero.
Llegué allí sin haber escuchado nada de el y no me decepcionó. El tío debe tener mas de cincuenta años, pero sabía animar a la gente e hizo unas mezclas buenísimas no solo con hip hop sino también con temas de rock, de nirvana por ejemplo. Tuvimos la suerte de estar en primerísima fila y nos pasamos todo el concierto bailando y dando botes.
Aquí os dejo unos enlaces para aquellos que como yo desconocieran a este pionero:
- Primera canción donde se usa el scratch
- Primer tema considerado de rap

La verdad que el concierto que dio fue mucho mas actual que lo que puede parecer viendo solo esos temas. A ver si consigo unos vídeos que hizo un amigo y os los enseño.

jueves 17 de julio de 2008

Koh Tao

Después de la mala suerte que tuvimos con el tiempo en Koh Chang, ya era hora de poder estar un día entero tirado en la arena de la playa.
El jueves fue festivo, así que me cogí el viernes de vacaciones y salí el mismo jueves por la mañana casi con el bañador puesto. El avión salía a las siete de la mañana, así que mejor no os cuento a que hora sonó mi despertador, pero a las diez y media ya estaba mojándome los pies en el agua. Ese día lo pasamos en Koh Samui. El resort que había encontrado Myriam estaba muy bien y en una playa tranquilísima y preciosa donde pasamos todo el día tirados.

A última hora de la tarde alquilé una moto con Jaime (hermano de Myriam) y nos fuimos a dar un paseo por la isla y visitar unas cascadas.

Al día siguiente también madrugamos porque queríamos coger un ferry que nos llevara a Koh Tao temprano para poder disfrutar del día, pero la compañía tuvo problemas con uno de los barcos y llegó con casi tres horas de retraso, y el tiempo de espera lo entretuvimos discutiendo con la gente de la compañía hasta que nos prometieron devolvernos el dinero de un billete completo por pesados, pero ya habíamos perdido casi el día entero, pero no nuestras ganas de playa y acabamos dándonos un baño bajo la luna.

Para el día siguiente habíamos contratado un par de inmersiones de buceo, así que por la mañana nos dimos un baño tranquilo en la playa que teníamos casi a los pies de la cabaña y a medio día embarcamos. Estuvieron bien las inmersiones, pero creo que después de haber estado en las Islas Surin y haber visto de todo allí esto me pareció un poco pobre, pero exploramos una cueva que estuvo muy guay.

Al día siguiente nuevo madrugón para volver a Koh Samui y encima cuando pusimos el pie en tierra vimos que estaba mojada por el agua que estaba cayendo. La decepción se apoderó de nosotros. Yo tenía billete de vuelta para el día siguiente (lunes) a las seis de la mañana para poder llegar en hora al trabajo, pero Myriam volvía ese mismo día a última hora, y con este tiempo no nos apetecía gastarlo metidos en la cabaña. Fuimos directamente al aeropuerto para ver que posibilidades había de cambiar el billete de avión para mañana a primera hora o para ese mismo día y media hora después y sin habernos dado cuenta estábamos facturando las maletas de vuelta a Bangkok. Al rededor de las tres de la tarde entraba por la puerta de mi casa.
El resto del día retozando por la casa.

Kuala Lumpur

Hacía tiempo que estaba esperando este viaje, y la ciudad me ha sorprendido porque no era como yo me la esperaba. Es la segunda ciudad desarrollada que visito, después de Singapur, pero esperaba un mayor desarrollo en algunas zonas de la ciudad.
Como seguro todos sabréis, Kuala Lumpur es la capital de Malasia y tiene las torres gemelas mas altas y a su vez el segundo edificio mas alto del mundo llamadas Torres Petronas. Las torres son tan impresionantes, que al poco rato de salir con el taxi del aeropuerto ya empezábamos a verlas en el horizonte, y es que el aeropuerto está a cincuenta kilómetros de la ciudad.
Nuestro gusto por la ciudad fue subiendo y bajando según paseábamos por una zona u otra, al principio descendió mucho, pero finalmente se hizo con nosotros.
También ha sido el primer viaje en el que no he podido disfrutar de la comida típica, pero acababa de salir de estar un par de días en cama con problemas de estómago, es lo que tiene vivir por esta zona del planeta.

Llegamos un viernes por la noche con tiempo para dejar las mochilas y salir a la calle principal a cenar y tener una primera toma de contacto. Mi primera sorpresa que desconocía fue ver que la mayor parte de la población son de religión islámica, por lo que se podía ver a muchas mujeres con el velo sobre la cabeza y en ocasiones tapadas hasta los tobillos.

El sábado por la mañana fuimos buscando el barrio chino y tras unas vueltas desorientados llegamos a Petaling Street, que es un poco como el Pat Pong o un pequeño Chatuchak en Tailandia y que consiste en unas pocas calles llenas de puestos y tiendas donde comprar todo tipo de cosas a buen precio.

A pesar de lo pequeña que era pasamos allí toda la mañana y yo me compré una cazadora que llevaba tiempo detrás de ella.

Cuando hubimos llenado nuestras manos con bolsas pensamos que lo mejor era ir al guest house a descargar, pero por el camino nos encontramos con un templo donde se estaba celebrando una boda y entramos a espiar un poco.
Empezó a atardecer y nos dimos cuenta que habíamos tardado demasiado en ver de cerca la mayor atracción de la ciudad, a pesar de que se ve casi desde cualquier punto de la ciudad, pero no fuimos directamente. A las Torres Petronas se puede subir pero solo hasta la pasarela que está a mitad de altura, pero hay otra torre llamada KL Tower a la que se puede llegar mas arriba y es la cuarta torre de comunicaciones mas alta del mundo. Al tener una cabeza circular puede verse una vista fenomenal de toda la ciudad y desde allí contemplamos el atardecer y el anochecer.
Y ya no pudimos esperar mas para ir a ver las torres. La verdad que son impresionantes y muy bonitas. Me hizo pensar mucho en cuanto se parecerían a las caídas torres de Nueva York.

Luego decidimos entrar porque hay un gran centro comercial justo debajo de las torres donde están todas las mejores marcas y un precioso hall de entrada. Lo recorrimos entero y cuando salimos aún nos quedamos un buen rato tumbados contemplando la mole que se alzaba ante nosotros.

El domingo volvimos a ir a contemplar las torres pero esta vez por el día y seguimos el camino hacia otras partes de la ciudad. Primero pasamos por la fachada del edificio histórico del Sultán Abdul Samad que está enfrente del Parque de la Independencia donde se izó por primera vez la bandera malaya a las doce de la noche del 30 de agosto de 1957 tras ser aprobada la independencia por el gobierno británico que tenía al país colonizado.
Después nos fuimos a pasear a los jardines del lago al oeste de la ciudad y a la salida pasamos por la Mezquita Nacional donde pasamos un buen rato charlando con una mujer voluntaria que nos intentó explicar algunas cosas que no teníamos claras sobre el islam como el tema del velo y por último nos dio un libro donde explicaba todas aquellas cosas que los no islámicos desconocemos, pero he de decir que no nos aclaró algunos temas, no se si por falta de compresión al leerlo en ingles o por las contradicciones que encontramos.

¡¡Espero que os haya gustado tanto como a mi!!