28 de marzo de 2008

Hong Kong

Pues como no podía ser de otra manera ya estamos otra vez de viaje, joer que parezco Willi Foc, ahora para Hong Kong.
Para variar un poco la historia del resto de viajes destacaré que este lo he hecho solo con mi novia que ha vuelto a hacerme otra visita. Es un cielo.

En principio nos íbamos a ir de domingo a miércoles, ya tenía los billetes de avión comprados y el hostal reservado, pero una oportuna videoconferencia a la que no podía faltar el lunes me fastidiaron todo el plan con la consecuente pérdida de billetes, así que al final tuve que comprar otros y viajar de viernes a domingo y gastándome una pasta, pero al menos viajamos con la compañía Emirates que tiene unos pedazo de aviones bastante cómodos y con pantalla individual en cada asiento para jugar o ver series, películas e incluso el exterior porque tiene una cámara en el morro y otra en la cola del avión. Además el horario que quedaba para volar salía a las ocho de la noche pero entre que se retrasó un poquito y el tiempo de salir del avión, sacar dinero, buscar un taxi y demás llegamos al hostal pasada la media noche y como en la reserva dije que llegaríamos sobre las once pues no nos había reservado mas tiempo la habitación y nos tuvo que dar una super pequeña con una litera en la que no podía estirarme del todo y un colchón que casi era una tabla de madera, así que empezamos bien el viaje. Para colmo, a media noche y mientras dormíamos abre la puerta un chico medio borracho y al vernos allí empezó a rascarse la cabeza y decir "vosotros estáis aquí, pero esta es mi habitación", yo que estaba medio dormido todavía intenté explicarle que no debía serlo si nosotros estábamos ahí, y se fue con las mismas. Al día siguiente nos explico el dueño que le habían cambiado de habitación y no había devuelto la llave, y con la borrachera no se acordaba.

Para el que no lo sepa Hong Kong fue colonia inglesa hasta el año 97, pertenece a China pero tienen su propio sistema de administración y está formado por cuatro zonas: la isla de Hong Kong al sur, Kowloon al norte, los nuevos territorios hacia el continente y las 234 islas exteriores. El dato curioso es que una parte de la ciudad está construida sobre tierra ganada al mar que compran a otros países.

En fin, la primera mañana madrugamos un poco y a las diez ya estábamos en la calle, y fuimos directamente a ver el Sik Sik Yuen Wong Tai Sin Temple (pedazo nombre) que es uno de los templos con mas afluencia de gente de Hong Kong. Aquí también son budistas pero de otra rama y los budas son distintos y los templos no tienen la misma arquitectura, pero las ofrendas y demás ritos se hacen de la misma forma. Lo malo es que aquí no se podía entrar, y es una pena porque tenía las puertas y ventanas abiertas y por dentro era precioso. El templo estaba rodeado de jardines con puentes y estanques llenos de tortugas y peces.


Aquí casi todo el tiempo nos movimos en metro que están formados por un solo vagón y si no hay mucha gente y está en una recta puedes ver todo el interior de punta a punta.

Pasamos a la isla de Hong Kong y fuimos a ver el templo Tin Hau que es el mas famoso de la isla aunque es pequeñito, antes estaba en el muelle y honra a la patrona de los navegantes. Después nos dimos un paseo por el Victoria Park que es uno de los mas grandes y conocidos donde hay gente practicando taichi. Y después de estar media hora dando vueltas por la zona, porque no era nada fácil llegar e incluso había que entrar por un aparcamiento público y luego un pasadizo, llegamos al Noonday Gun que básicamente es un pequeño cañón que disparan cada día a medio día y puedes visitar, pero llegamos tarde y ya no había nada allí y el cañón estaba tapado.

Después de comer subimos al famoso Peak que es una montaña desde donde hay unas vistas impresionante tanto de Hong Kong y sus rascacielos como de la costa y el mar que se ven al otro lado. Para llegar hasta allí tuvimos que coger un tranvía que nunca ha dejado de funcionar ni un solo día desde que se inauguro y ha sufrido unas cuantas modificaciones desde 1881 . Allí también hay unas cuantas buenas casas que hace pensar que también es una zona residencial de alto nivel.

Estuvimos un buen rato por allí observando, paseando y finalmente viendo el atardecer. Y de allí a uno de los espectáculos que mas ganas tenía de ver. Los rascacielos del otro lado de la bahía tienen luces y lasers y se encienden y apagan al ritmo de la música todos los días a las ocho de la noche, fue muy bonito aunque el sonido no se escuchaba muy bien y eso hizo que perdiera un poco.



Para terminar el día, y ya estaba bien porque ya no sentíamos las piernas ni los riñones, paseamos y cenamos unos cangrejos deliciosos por el mercado nocturno de Temple Street.

Al llegar de vuelta al hostal nos dieron una grata sorpresa porque nos cambiaron a la habitación "especial" que no es que fuera de lujo pero al menos tenía dos camas grandes y un baño dentro.

Domingo. Yo llegaba a Hong Kong con la idea de comprarme la consola Wii pero me llevé un gran chasco cuando vi que ni la vendían crackeada para usar juegos piratas, en la mayoría de sitios la vendían en idioma japonés y no era tan barata como yo pensaba que era Hong Kong. No se si es porque no supe ir donde debía pero mas o menos me había informado y creo que no había otra zona, así que me volví tal cual había llegado.
Nos cogimos un autobús y salimos de la ruidosa Hong Kong hasta la tranquila y soleada Stanley donde parecía que en unos pocos kilómetros habíamos pasado de una gran ciudad de rascacielos y tráfico a un pequeño pueblo costero de pescadores que hizo que me sintiera en mi añorada Torre y tal fue que comimos en una terraza viendo el mar como si estuviéramos en verano.

Al atardecer volvimos y paseamos por la ciudad sin ningún rumbo fijo, volvimos al hotel y como el avión de vuelta salía a las doce de la noche pues volvimos en autobús. Después de facturar nos dimos cuenta que tenía una hora de retraso y nos quedamos dormidos esperando en la puerta de embarque y pensaba que aún estábamos durmiendo cuando vimos nuestros nombres apuntados en una pizarra que una azafata paseaba por el pasillo, cuando nos acercamos nos dijeron que habíamos sido pasados a Bussiness Class y que teníamos que cambiar los billetes. Que pedazo de viaje de vuelta que hicimos. Asientos de cuero que se recostaban completamente, anchos y con espacio delante como para estirarme completamente. Champán antes de despegar, vino durante el viaje, comida caliente y menú para elegir e íbamos tan agusto que no quisimos dormirnos en todo el viaje y estuvimos viendo una peli en nuestra televisión particular.


Así que el viaje empezó regular pero acabó muy bien. Hong Kong me sorprendió porque no me la esperaba como la vi. Yo la imaginaba muy moderna, con televisiones gigantes por la calle y ese tipo de cosas, pero la verdad es que la vi algo mas moderna que Bangkok pero no demasiado, también hay cantidad de edificios viejos y mugrientos junto a modernos rascacielos, pero aquí si se puede pasear por anchas aceras por toda la ciudad. Para mi ha sido una ciudad intermedia entre Bangkok y Singapur en cuanto a modernidad, pero me ha encantado.
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