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23 de septiembre de 2011

Dia 5 - Beijing

Hemos llegado al último día de turismo en la capital China, y decidimos comenzar por uno de los mas grandes, importantes y sagrados monasterios Budistas Tibetanos del mundo, el Templo de los Lamas o Yonghe Temple (雍和宮). Efectivamente es ambas cosas, templo y monasterio. Comenzó a construirse en la dinastía Qing y era la residencia de la corte de los eunucos. Después se convirtió en la vivienda del Emperador Yongzheng y regaló la mitad a un lama perteneciente a la Secta Amarilla, llamada así por el color de sus vestidos.
El recinto está compuesto por un gran número de pabellones y salas que combinan varios estilos arquitectónicos como el Han, el Manchu, el Mongol y el Tibetano. De entre todos destaca el Pabellón Wanfu. Desde el exterior se aprecia una construcción de tres plantas, sin embargo su interior es íntegro sin pisos para dar cabida a una escultura del buda Maitreya de 26 metros de altura y 100 toneladas. Es la mayor escultura hecha en tronco de árbol del mundo y una placa garantizaba su inclusión en el libro Guiness de los Records.
Cientos de personas se acercan a diario a rezar y dejar sus ofrendas como dictan las costumbres budistas.

A continuación nos dirigimos hacia la Torre del Tambor y la Torre de la Campana. Fuimos en metro, y la parada no se encuentra justo al lado, sino que hay que andar unos diez minutos, pero nos sirvió para ver como son los barrios del centro turístico.
La Torre del Tambor (鼓楼) tiene casi 47 metro de altura y solía contener 25 tambores guardianes, uno de ellos representaba un año completo mientras que el resto lo hacían de los veinticuatro periodos solares, pero en la actualidad solo queda uno.
 En su interior había un artefacto que me llamó la atención, se llama Bronze Kelou, y era utilizado para medir el tiempo inundando con agua tres pequeños recipientes hasta llegar a un último mas grande. En un lado se encuentra instalado el Dios de los Platillos, de tal manera que cada cuarto de hora los platillos son golpeados ocho veces. Además en el último recipiente se instalaba una de las 24 tablas con el que se podía seguir el periodo solar en el que se encontraban.

La Torre de la Campana (钟楼) alberga una campana de bronce que es la mas grande y pesada de toda China con 63 toneladas y siete metros de altura.

Ambas torres juntas forman un sistema con el que se anunciaban las horas en las dinastías Yuan, Ming y Qing, pero también eran utilizadas para anunciar ataques enemigos o la apertura y cierre de las puertas de la ciudad.

Después de subir y bajar por las enormes escaleras hasta lo alto de ambas torres estábamos cansados y no podíamos esperar a llegar a Tailandia, así que nos tomamos un merecido descanso dándonos un masaje en el
Oriental Taipan Massage & Spa. Nos dimos uno relajante de aceite y contrariamente a lo que esperaba fue muy similar a los que me daba en Tailandia. El local era muy tranquilo y bonito, estaba bien decorado y los dependientes hablaban en perfecto ingles, así que la diferencia de precio se noto en la factura, pero mereció la pena.

Con energías renovadas nos dirigimos hacia el último punto del día. El tiempo se nos volvió a echar encima, y es que no terminábamos de adaptarnos al horario y las tardes se nos hacían demasiado cortas.
En la calle de la caligrafía (琉璃厂) se encuentran los mejores establecimientos dedicados a la escritura china. Hay multitud de ellos y es habitual encontrarse con alguna persona demostrando su habilidad en el suelo


Volvimos a cenar a The Village, y la comida fue fantástica, pero ninguna cena en este país superaría la de la noche anterior. Cuando llegamos al hotel preparamos las maletas para partir al día siguiente.

15 de septiembre de 2011

Dia 4 - Beijing - Palacio de Verano

La nube seguía sobre el cielo de la capital y caían algunas gotoas cuando comenzamos el nuevo día. Por un lado nos protegía de los fuertes rayos del sol, pero por otro nos impedía disfrutar de algunas maravillosas vistas, como nos ocurrió este día.

Nos acercamos con el metro hasta la parada de Bagou. Según habíamos visto en el mapa luego tendríamos que andar un poco, algo razonable, en dirección al rio. Pero no resultó ser así.
Primero no conseguimos orientarnos bien con el mapa y no sabíamos si seguir el camino hacia la izquierda o hacia la derecha, así que decidimos preguntar pero no nos sirvió de mucho. A cada persona le entendíamos cosas distintas con sus palabras y sus gestos. Vimos  otra pareja que parecía en la misma situación, puesto que al salir del metro fueron en una dirección y mas tarde volvieron sobre sus pasos en dirección contraria. Hablamos con ellos y finalmente optamos por coger un taxi los cuatro. Y menos mal! porque a ojo calculo que andando hubiéramos tardado mas de media hora en llegar.

En 1856 estallo la Segunda Guerra del Opio que enfrento a una alianza compuesta por el Reino Unido y Francia contra China, que en ese momento vivía bajo la Dinastía Quing. Cuatro años mas tarde la alianza anglo-francesa invadio Pekin y ocuparon, saquearon y quemaron el Palacio de Verano y el Templo del Cielo.
Es indignante y frustrante pensar que tales obras de arte hayan podido ser dañadas por unos barbaros, pero por suerte hoy en día se puede apreciar casi como en sus inicios.

Por fin llegamos al Palacio de Verano (頤和園). Consiste en un gran complejo que combina muchos elementos del arte chino como pabellones, jardines, lagos, estanques, puentes, torres, estatuas, etc. Construido en 1750 y restaurado y ampliado en 1866 por la Emperatriz Cixí con fondos destinados a la Marina Imperial,  se convirtió en su lugar de residencia veraniega.
Está principalmente dominado por la Colina de la Longevidad y por el Lago Kunming. La colina tiene una gran cantidad de puntos de interés pero el que mas destaca es el Templo de la Inmensa Gratitud y Longevidad

 La Torre de la Fragancia de Buda constituye el centro del paisaje del palacio.

El Pabellón de Bronce Baoyun era usado por los Emperadores para los rezos, y todos sus componentes como vigas, pilares, baldosas, etc fueron fundidas en bronce mediante las técnicas tradicionales.

El Mar del Templo de la Sabiduría estaba decorado en su interior con 1.110 estatuas de Buda
Los alrededores del lago tienen tantos puntos de interés como la colina.
El Barco de Mármol recuerda a la gente que el dinero utilizado para la reconstrucción del palacio estaba destinado a la Marina Imperial, y era el lugar elegido por la Emperatríz para la celebración de fiestas.

El puente de los 17 arcos que conecta con la isla Nanhu Dao

El Pabellón de las Ocho Dimensiones, por su forma octaédrica, desde donde se podía ver a través de sus lados toda la extensión del terreno.

El número de salas, puentes, jardines, edificios, caminos, escaleras y corredores forman un auténtico laberinto por el que puedes perderte y llegar a zonas realmente bellas y tranquilas. Es ese tipo de lugares en los que puedes ir de vez en cuando simplemente a pasear y disfrutar detenidamente, y cada vez vuelves con la sensación de haber descubierto algo nuevo. Por desgracia nuestra estancia solo nos permitió ver lo esencial.

Antes de salir del recinto nos paramos en uno de los locales que hay para comer, y yo me pedí  unos noodles con ternera y tomate al estilo tradicional por menos de 20¥.
Salimos del palacio por la misma puerta por la que habíamos entrado con intención de volver a la parada de metro a la que habíamos llegado, pero nos encontramos con algo con lo que vivía contínuamente en Tailandia y no esperaba encontrame aqui también: los taxistas. En cuanto salimos por la puerta unos cuantos se acercaron y se ofrecían a llevarnos, pero seguimos adelante rechazandolos hasta llegar a la orilla de la carretera. Normalmente los primeros que se acercan suelen ser los mas pillos y los que querrán negociar contigo la carrera y vete a saber si te darán un paseo por la ciudad sin que lo sepas, en ocasiones incluso son taxis sin licencia. Empezo entonces la batalla ya conocida. Yo preguntaba directamente si nos ponían el taximetro (nunca negocio con un taxista porque se que siempre voy a perder, y si tienen taxímetros no veo porque hay que negociar nada), y ellos sin responderme me preguntaban donde iba, y a continuación se volvía a repetir la situación al menos un par de veces. Ellos al final contestaban afirmativamente, y una vez que les enseñabas tu destino te daban su tarifa hasta el lugar, que por supuesto rechazaba y acto seguido me dirigía al siguiente. Al final, y con algún mosqueo por su parte por no querer ceder a su chantaje, nos marchamos de la zona andando con la esperanza de encontrar otro medio de volver. Por suerte al poco tiempo de andar paramos otro taxi que circulaba por la avenida y acepto de buen grado llevarnos.

Siguiente parada: Templo del Cielo (天坛). Es un complejo rodeado de preciosos y extensos jardines que pertenece a la religión Taoísta en el cual los Emperadores, que eran considerados Hijos del Cielo y administraban los recursos terrenales, acudían una vez al año a celebrar ceremonias en las que rezaban y pedian al Cielo una buena temporada de cosechas. Fue mandado construir por el Emperador Yongle, responsable de la construcción de la Ciudad Prohibida.
Sus construcciones mas importantes son:
  • Hall of Prayer for Good Harvests. Lugar donde se realizaban las oraciones. Está completamente construido en madera y no se utilizaron clavos en su construcción.





















  • Imperial Vault of Heaven. Similar al anterior, pero de una sola altura y rodeado por una pared circular que según dicen puede transmitir soniod a largas distancias. En el centro se encuentra el santuario donde reside la lapida del Dios del Cielo

  • Y el Circular Mound Altar formado por una plataforma de tres alturas y que debido a su diseño el sonido del rezo se reflejaba por sus barandas creando una resonancia que ayudaba a comunicarse con el Cielo. 
     Desgraciadamente nos entretuvimos mas de la cuenta en el Palacio de Verano y nos cerraron el Altar antes de que pudiéramos llegar al Altar, así que caminamos de vuelta hasta la entrada. Para que os hagais una idea tardamos mas de veinte minutos, y por el camino nos encontramos a personas mayores practicando ejercicios de estiramiento en soledad en zonas algo mas retiradas y tranquilas alejadas de los turistas. Algunos eran capaces de levantar una pierna casi a la altura de la cabeza y apoyado sobre un arbol mantenerse unos minutos. Sorprende lo en forma que se encuentran estas personas cuando los ves subir cuestas o escaleras a esas edades y sin mucho mayor esfuerzo que el nuestro.

    Por la noche encontramos lo que no hicimos la noche anterior, y fue de casualidad. En el hotel pedimos que nos recomendaran alguna zona para ir a cenar que tuviera un poco de todo, y esta vez con la dirección bien escrita el taxi nos llevo a la primera. No sabíamos exactamente donde íbamos, y no nos esperábamos una zona de repleta de restaurantes y bares en varias plantas al mas puro estiro moderno pero a lo asiático. El lugar se llama Sanlitun Village. Nos pusimos a ver el índice y voilá! allí estaba el ansioso Tairyo Teppanyaki. No hubieron dudas y entramos. Quizás haya sido la noche que mejor hayamos cenado. El luegar era precioso y la comida excepcional. Se notaba además porque estaba lleno de occidentales que en su mayoría supuse que eran expatriados porque compartían mesa con orientales.
    Una lástima no haber descubierto el lugar un poco antes.

    29 de agosto de 2011

    Dia 3 - Beijing - Ciudad Prohibida

    Este día me hacía mucha ilusión, porque era el primero en pasarlo completo en la ciudad e iba a poder empezar a hacerme una idea sobre este país, su cultura y su gente.

    Llegamos con el metro a la Plaza de Tiananmen (天安門廣場). Nada mas salir me sorprendió el enorme tráfico que pasaba por una calle de doble sentido y con seis carriles en cada uno de ellos que separa la plaza con la Ciudad Prohibida (紫禁城). Supongo que en unos años se darán cuenta de lo que supone eso para los monumentos y se plantearán cortar el tráfico o restringirlo como ya ocurre en Europa. Cruzamos la gran avenida de Chang'an por un subterráneo para dirigirnos hacia la plaza, y lo siguiente que me sorprendió fue tener que pasar por una garita de seguridad con un detector de metales y un escaner para los bolsos como si de un aeropuerto se tratara. Y es que es la segunda plaza mas grande del mundo y es enorme el número de turistas que se concentran allí. Aquí se celebran los desfiles militares y grandes espectáculos, pero es mayormente conocida por las protestas civiles y la posterior masacre que se produjo en ella en 1989 en la que murieron un número indeterminado de personas, puesto que las distintas fuentes no se ponen de acuerdo. De aquí se extrajo la famosa foto en la que una sola persona impide el avance de los tanques militares que fueron sacados para reprimir dichas protestas.

    La plaza también acoge algunos monumentos:
    • El Mausoleo de Mao Zedong (毛主席纪念堂). El fundador de la Republica Popular de China se encuentra aquí embalsamado. Hay una gran cola para entrar al recinto. Nosotros decidimos dejarlo.

    • El Monumento a los Héroes del Pueblo (人民英雄纪念碑)fue construido en mármol para homenajear a aquellos que lucharon en la guerra contra los japonenses y el resto de enemigos por su independencia y libertad.

    • La Puerta de Zhengyangmen (前門)era la entrada sur a la ciudad, y a sus lados se extendían los antiguos muros.
    • De forma temporal se celebraba el 90 aniversario de la creación del Partido Comunista Chino

      Volvimos a cruzar al otro lado de la avenida y nos adentramos en la Ciudad Prohibida cruzando el puente sobre el Rio de Aguas Doradas, nombre que se le da a los fosos que rodean la ciudad, y pasando bajo la Puerta de la Paz Celestial.
       Este gran complejo sirvió de hogar durante casi 500 años a emperadores. Era el centro de la antigua ciudad amurallada de Beijing y alberga casi mil edificios construidos en su magnífica arquitectura tradicional. Contiene  la mayor colección de estructuras de madera del mundo y es el complejo palaciego en pie mas grande sobre la tierra. Está dividida horizontalmente en dos partes: un patio frontal al que se accede primero, utilizado para ritos ceremoniales; y un patio interior donde residía el emperador y su familia y usado para los asuntos de estado.
        El calor apretaba mucho ese día, y apenas se podían encontrar sombras. Cuando ya llevábamos la mitad del camino nos sentamos un rato a descansar y beber agua, y de repente nos dimos cuenta de una cosa que día tras día fuimos confirmando: apenas veíamos personas occidentales entre aquella multitud! Empezamos a fijarnos mejor y efectivamente el noventa y pico por ciento de los que nos encontrábamos allí tenían rasgos orientales, por lo que imaginamos que la mayor parte del turismo era local. Seguimos nuestro camino, y al poco rato una familia me pidió que les hiciera una foto (el idioma de los gestos es universal). Cuando estuvo hecha nos hacían otras señales que al principio no alcanzábamos a interpretar, porque lo que querían era hacerse una foto con Sam. Esto nos llevó a la segunda conclusión, este turismo es local y de poblaciones rurales donde posiblemente no hayan visto a una persona rubia, de ojos verdes y con pecas. Así que es posible que esas fotos estén adornando los salones de algunas casas, jaja.

      Hicimos un alto en el camino para comer y reponer algo de fuerzas y continuamos. Justo a la espalda de la Ciudad Prohibida se encuentra el Parque Jingshan (景山) que originalmente era un jardín imperial y se construyó para seguir los principios del Feng Shui por el cual la residencia debe estar bajo una colina. Es impresionante pensar que sus 45 metros de altura se alcanzaron utilizando tierra que se extrajo de los fosos del Palacio Imperial y utilizando sus propias manos y la fuerza de los animales. Tiene cinco picos que albergan un pabellón utilizado para reuniones y ocio, y que vienen muy bien para descansar y poder llegar al último y más alto, ya que el sofoco que teníamos encima empezaba a ser importante.
      Desde aquí se tiene una gran panorámica de La Ciudad Prohibida, por lo que te puedes hacer una idea de sus dimensiones.
       Por último subimos a ver la gran pagoda blanca del cercano Parque de Beihai (北海公园)que también se construyó como jardín imperial. Está rodeado por un lago que cubre mas de la mitad del parque. La pagoda ha tenido que ser restaurada dos veces debido a sendos terremotos, y guarda en su interior reliquias, secretas escrituras budistas y restos de monjes.


      Hasta el momento lo que nos estaba costando mas era encontrar sitios interesantes para comer o cenar. Por la noche intentamos ir a un teppanyaki que nos habían recomendado, así que cogimos un taxi como habíamos hecho hasta el momento. De repente, en medio de una gran avenida (la verdad que en esta ciudad las avenidas son bastante grandes y abundantes) no demasiado iluminada el taxista nos hace gestos preguntando si seguir por la avenida o donde detenerse. Nosotros no teníamos mas idea que la dirección que teníamos escrita, y dándonos cuenta que el conductor tenía la misma idea que nosotros de a donde queríamos ir decidimos bajarnos y preguntar antes de alejarnos mas. Nada mas pisar la acera nos empezamos a arrepentirnos. A esas horas por ahí no pasaba nadie. Empezamos a andar sin rumbo tratando de encontrar alguien a quien preguntar y finalmente lo conseguimos, pero sin ningún avance. Las indicaciones que nos daban las distintas personas eran contradictorias y cada uno nos enviaba por sentidos opuestos. No sabíamos donde estábamos con seguridad, pero no queríamos volvernos al hotel derrotados. Seguimos andando, estábamos casi seguros de que la calle era la correcta, pero no entendíamos los números que veíamos en los edificios no parecían seguir un orden lógico para nosotros. Finalmente y tras mucho andar, cruzar la avenida de un lado a otro (los pasos de cebra no están muy cerca en algunas ocasiones y hay que andar un rato) y preguntar llegamos a lo que mas tarde supimos que era The Place. De pasar de una avenida casi a oscuras llegamos a un gran centro comercial sobreiluminado con tiendas y restaurantes y una pantalla LED gigantesca en lo alto donde se trataba de simular estar bajo el océano. Esto fue lo primero que empezó a hacer que mi idea sobre este país comenzara a cambiar.
      Gran final para un gran día.

      9 de agosto de 2011

      Dia 2 - Gran Muralla China Mutianyu y Tumbas Ming

      ¿Como reconoces a un chino en China? Esa era mi pregunta mientras bajábamos a la recepción para reunirnos con el conductor con el que habíamos contactado el día anterior y que no habíamos visto nunca. Pero debió salir ese instinto oculto, porque acertamos a la primera al dirigirnos hacia una persona alta que deambulaba por allí.
      - Yuan? - Le dije
      El respondió enseñándome en un papel el número de mi habitación y a continuación:
      - Mutianyu?
      Que es la parte de la Gran Muralla China que íbamos a visitar aquel día. Nos subimos al coche y emprendimos el camino.

      Es conocida por los chinos como Wan Li Chang Cheng que significa "El gran mro de 10.000 lis". El li es una unidad de medida china que corresponde a medio Km, y dado que en chino el nombre 10.000 significa el infinito, podría traducirse como "La muralla sin fin".
      Actualmente forma parte de la lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Se construyo para proteger la frontera norte del Imperio Chino de los invasores. En realidad no es continua de principio a fin, sino que está dividida en distintas secciones siendo construida en su mayor parte durante la Dinastía Ming con una longitud total de casi nueve mil kilómetros. Tampoco se comenzó a construir tal y como se conoce hoy en día, ya que ha ido evolucionando a lo largo de 2.000 años. En sus inicios consistía en unos simples pero resistentes muros de tierra, pero fue destruida y vuelta a construir a base de piedra y tierra apisonada durante la Dinastía Qin abarcando los nuevos territorios conquistados. Finalmente durante la Dinastía Ming se reforzaron los muros y se construyeron nuevos tramos a base de ladrillo y piedra.

      Desde Beijing hay cuatro secciones de la muralla que pueden visitarse:
      •  Badaling (八达岭). Está a unos 80 Km de la ciudad, es la mas cercana y por tanto la mas turística. Por este mismo hecho no es muy recomendable, ya que la cantidad de personas puede ser excesiva, y pierde todo el encanto del entorno. Fue la primera en abrirse al publico y se puede ir tanto en autobús como en tren.
      • Mutianyu (慕田峪). A unos 70 Km que en coche se recorre en una hora y media aproximadamente. Es mucho menos turística que la anterior, pudiendo pasear encontrándote casi solo en algunos tramos. Es la que yo recomiendo por cercanía, mantenimiento y entorno. Solo hay un autobús directo, así que recomiendo conductor, viaje organizado o taxi. Es apta para todo tipo de turistas.
      • Huanghuacheng (黄花城). También llamada La Muralla bajo el Agua ya que tres de sus partes transcurren bajo un embalse. Dista 60 Km del centro. No está tan bien conservado como los anteriores y no es apta para todo tipo de turistas, por lo que hay zonas en las que habrá que llevar cuidado.
      • Simatai (司马台). Está a 120 Km. Actualmente cerrado y en proceso de restauración hasta al menos 2012. Es una de las pocas secciones que mantiene su apariencia original. Descrita como "Peligrosa, densa, variada, ingeniosa y peculiar". Suele ser muy empinada y es aconsejable estar en buenas condiciones físicas.
      Mutianyu es la sección restaurada mas larga abierta al turismo, ya que tiene 22 km de largo, y está construida con losas de granito. A ambos lados de la muralla se construyeron almenas para poder repeler los ataques desde el exterior, siendo una característica muy rara en otras secciones. Tiene 1500 años de historia y fue construida para proteger la capital y las Tumbas Imperiales de la Dinastía Ming.
      Obviamente, existen pasos a lo largo de la Muralla para dar acceso de un lado a otro. En esta sección consiste en tres torres de vigilancia, siendo la central mas grande que las otras. Están conectadas entre si por el interior y forman una compleja estructura rara de ver en el resto de secciones.

      Como curiosidad diré que, a pesar de lo que yo siempre he pensado, no es cierto que La Muralla China se vea desde el espacio exterior, y es que es una construcción no mas grande que una carretera y todo el mundo sabe que las carreteras no se aprecian.

      Estuvimos algo menos de tres horas caminando por la muralla bajo un calor sofocante que nos obligaba a comprar botellas de agua que apenas nos duraban un rato, y comimos unos sandwiches que llevábamos refugiados en una de las torres de vigilancia.

      Como aún nos sobraba algo de tiempo, quisimos ir de forma improvisada a ver las Tumbas de la Dinastía Ming ( 明十三陵). Nuestro conductor no entendía lo que le queríamos decir, así que tuvimos que recorrer unos cuantos restaurantes, bares y tiendas hasta dar con una persona que hablara ingles y nos lo escribiera en un papel.
      Tardamos sobre una hora y media, así que nos dio tiempo a echarnos una siesta en el coche y llegamar a última hora, así que supongo que sería por eso que no había casi nadie.
      Este emplazamiento fue el lugar elegido por el Emperador Yongle (永樂) para ser enterrado y construir su propio mausoleo siguiendo los principios del Feng Shui, según el cual los malos espíritus y el frio viento del norte deben ser desviados Este emperador es el tercero de la Dinastía Ming, y sus actos mas destacados fueron mover la capital del imperio a su actual localización en Beijing y construir el Palacio Imperial o la Ciudad Prohibida.
      A partir del entierro de este emperador, le siguieron otros trece que también fueron enterrados en la ladera del Monte Tianshou, pero solo tres están abiertas al público. Mas tarde fueron saqueadas y quemadas por el ejercito que capturó la capital y derrocó esta dinastía.
      Nosotros estuvimos en la mas grande de las que se puede visitar, que pertenece a Yongle (Enlace a Google Maps) y a la que llegamos después de atravesar dos montañas con el coche.
       
      Tras atravesar el portón de entrada al recinto llegas a un primer patio, en la que al fondo está el Gate of Eminemt Flavor que da acceso a un segundo patio donde se pueden ver unos quemadores usados por la gente que va a rezar donde echan papel dinero o ponen ofrendas, y el Hall of Eminent Flavor donde se encuentra el Trono Ceremonial.

       Finalmente se llega a la Torre del Espíritu que alberga una lápida, y a su espalda un gran montículo donde están enterradas las cenizas del emperador
       Nuestro amigo Yuan nos dejo de vuelta en el hotel del que no volvimos a salir para reponernos para el día siguiente. El viaje no había hecho mas que comenzar.

        2 de agosto de 2011

        DIA 1 - Llegada a Beijing

        Llegamos a la capital de China después de muchas horas de viaje. Habíamos conducido desde Murcia hasta Madrid y casi sin tiempo de estirar las piernas nos habíamos vuelto a sentar en un avión que nos dejaría en Doha después de siete horas. Dos horas después nos metíamos en un nuevo avión para acabar por fin en Beijing. En total 15 horas de vuelo nocturnas, aunque llegábamos a las 15h según horario local.

        Cansados cogimos un taxi para que nos llevara al hotel. Durante todo el viaje por China he agradecido haberme hecho una lista con todas las direcciones en caracteres chinos de monumentos y lugares de interés a los que podríamos ir, puesto que exceptuando los hoteles para turistas y los puestos de los mercados donde chapurrean un poco, en el resto se puede decir que no hablan nada de ingles.

        Con mi cara pegada al cristal de atrás del coche, mi primera impresión de la ciudad no era la que me esperaba. Grandes edificios, no solo en altura, y avenidas de tres o cuatro carriles para cada sentido repletas de coches y donde impera la ley del mas fuerte. Una nube, que nunca he llegado a tener claro si era de polución o de lluvia nos ha estado amenazando todo el tiempo, pero el único día que el cielo se abrió pensamos que era mejor que se volviera la nube. El calor no es tan asfixiante aunque en esta época la temperatura era alta y rompías a sudar pronto.


        Después de dejar las maletas y descansar un poco en el hotel salimos a dar un paseo y tener nuestra primera toma de contacto con la ciudad, aunque antes le pedimos a la recepción del hotel que llamara al Yuan quien iba a ser el encargado de llevarnos en nuestra magnifica primera excursión a la Gran Muralla China al día siguiente. Dedicamos la tarde a tachar algunas cosas de nuestra lista de cosas a hacer y nos dirigimos a Silk Street Perl Market (秀水街). Este es uno de tantos mercados dentro de un edificio de varias plantas donde se amontonan los puestos de todo tipo de cosas: ropa, bisutería, alimentación, complementos, souvenirs, ... Hicimos alguna compra y nos dimos nuestro ansiado masaje de pies al estilo chino. A pesa de que un masaje de pies siempre viene bien, no acertamos con el lugar. El precio era razonable, pero una vez empezaron trataron de elevar el precio ofreciéndonos todo tipo de cosas, bebidas, pedicura, una especie de polvos que supuestamente tenían no se que propiedades, otros tipos de masajes a la finalización del primero, .... Por supuesto no les valía con un simple "no gracias", sino que cada cierto tiempo volvían a insistir, por lo que no conseguías llegar a un estado de relajación.

        Cuando salimos era ya la hora de cenar, así que nos metimos en un local por la zona y después paseamos un rato de vuelta hacia el hotel, pero tuvimos que acabar cogiendo taxi de nuevo. Las distancias en el mapa parecían mas pequeñas, pero la realidad es otra y algunas avenidas son interminables para hacerlas a pie.